La vida que el
bosque protege.
Un bosque preservado es un bosque lleno de fauna. Más de 500 especies de fauna y flora ya identificadas y monitoreadas en Manoa — incluyendo el raro jaguar melánico.
Un santuario monitoreado.
El bosque de Manoa es un laboratorio vivo. Desde hace más de una década, biólogos e investigadores acompañan la fauna y la flora con inventarios, senderos y cámaras trampa distribuidas por el bosque — registrando especies raras y midiendo la salud del ecosistema año tras año.
- +500 especies de fauna y flora ya catalogadas
- Cámaras trampa captando jaguares, tapires, pecaríes y aves
- Investigación continua en alianza con instituciones y universidades
Conectada a un bloque
de 480 mil hectáreas.
El bosque de Manoa se une a los Bosques Nacionales de Jacundá y Jamari y a la Reserva de Samuel, formando un corredor continuo de cerca de 480 mil hectáreas. Ese bloque permite que los animales migren y se reproduzcan con seguridad — manteniendo la diversidad genética de toda la región.
La ruta natural por donde la fauna se desplaza entre los grandes bloques de bosque.
Un camino continuo para la vida
Los corredores conectan áreas de bosque fragmentadas por la acción humana, garantizando que la fauna y la flora mantengan sus ciclos naturales de vida, desplazamiento y reproducción. Muchas especies solo se reproducen con rutas naturales de desplazamiento — el corredor permite:
- Migración segura entre áreas de bosque
- Encuentro entre poblaciones diferentes
- Mantenimiento de la diversidad genética
- Continuidad de rutas usadas durante generaciones
Sin esos corredores, los animales quedan aislados y la población disminuye. Al mantener el bosque conectado, el corredor asegura que la naturaleza siga en movimiento.
La fauna de Manoa.
Más de 360 especies de animales ya identificadas — jaguares, tapires, pecaríes, primates, aves y reptiles que circulan libremente por el corredor ecológico en busca de alimento, refugio y parejas para reproducirse. Muchos fueron captados por las lentes de las cámaras trampa distribuidas por el bosque: cada registro es prueba viva de un bosque conectado, equilibrado y en movimiento. Haz clic para ampliar.
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa
Cámara trampa La vida que corre en los ríos.
Los ríos e igarapés que cruzan el bosque son la cuna de una biodiversidad propia. Entre ellos vive la nutria gigante — la mayor nutria del mundo, amenazada de extinción e indicadora de aguas limpias y equilibradas.
- Nutrias gigantes captadas nadando en los ríos de Manoa
- Igarapés preservados que sostienen peces, anfibios y aves acuáticas
- Bosque ripario intacto protegiendo manantiales y la calidad del agua
La cascada, con su belleza escénica, y el saladero — importante fuente de sales minerales para los animales — son ambientes únicos del bosque Manoa, que atraen a mamíferos en busca de agua y de los minerales de las orillas.
Considerados Atributos de Alto Valor de Conservación, la preservación de estos lugares es prioridad de la empresa — garantizada por monitoreo constante, vigilancia de campo y seguimiento por imágenes de satélite.
Cascada Manoa.
Fue esta cascada la que dio nombre a la empresa — uno de los ambientes más escénicos y protegidos de todo el bosque.
Más de 177 especies de plantas.
Castaños de Brasil, ipês, copaíbas y decenas de especies nativas forman el dosel y sostienen toda la red de vida del bosque. Cada árbol manejado respeta el ciclo natural del bosque, garantizando que siga siendo diverso y productivo.
Castaño de Brasil
Bertholletia excelsa — Protegida por ley, vive siglos y alimenta a la fauna y a las comunidades.
Ipê
Handroanthus spp. — Madera noble y floración que pinta el dosel de color.
Copaíba
Copaifera spp. — Aceite medicinal extraído sin talar el árbol.
Açaí amazónico
Euterpe precatoria — Palmera de fruto, símbolo del bosque amazónico.
Árbol del caucho
Hevea brasiliensis — Fuente histórica del látex, manejada de forma sostenible.
Cumaru
Dipteryx odorata — Semillas aromáticas, especie de alto valor de conservación.